Una larga y penosa enfermedad ha podido con él y nos ha dejado sin un gran hombre del Baloncesto. Su ciudad, Plasencia, bien sabe de sus muchos años dedicados al arbitraje y a sus equipos de base en el Colegio San Calixto y en la Feb deja un vacío que va a ser muy difícil de llenar. Su funeral se celebrará en la Catedral de Plasencia (no se merece menos) el sábado 19 a las 12 de la mañana y el mundo del baloncesto simbolizará en una corona de flores su pesar, su admiración y su cariño. Como homenaje y en su memoria, en todos los partidos que se disputen en este fin de semana en categorías seniors, masculinas y femeninas, (LEB, 1ª División , Trofeo Diputación) se guardará un minuto de silencio.
La Federación Extremeña de Baloncesto quiere transmitir su más sentido pesar y cariño a sus seres queridos más cercanos, su esposa Maite y sus hijos Jesús y Elena, que compartieron con él tantas y tantas horas de baloncesto.
Descanse en Paz un gran hombre del BALONCESTO. Hasta siempre JESÚS.